La pizarra en fachada protege el edificio de la lluvia, el viento y las heladas sin pintura ni sellador. En fachada ventilada se usan los mismos formatos de tejado (32×22, 40×25, 60×30…) fijados con gancho inox sobre rastrel o subestructura de aluminio; en fachada adherida, el chapado 20×10 se coloca con mortero cola.
Al tener una absorción inferior al 0,4 %, los ciclos de hielo-deshielo no sueltan las piezas y el color negro-antracita se mantiene durante décadas.